"Descubridor" (original)

¡Gente zúperwow!

._. Es tarde y yo sigo aquí... D: siempre se me pasa la hora, buu.

Ejem.

Esta entrada planeaba subirla hace un montón, pero me distraigo fácil xD. Como sea, finalmente ya está aquí \o/ (¡yeeei!).

Verán: como muchos sabrán, el cinco de junio murió Ray Bradbury. En la escuela nuestro profesor de lengua nos hizo escribir, "en honor a él", un relato con elementos de la ciencia ficción: un hombre, una mujer, un robot, un planeta y una nave; debía tratar además, en mayor o menor medida, el tema de la vida, la muerte, el amor, un conflicto humano o social y hablar sobre un viaje. Ah, y no podía ser de más de una página (con letra doce, en mi caso de Times New Roman O:).

Como de seguro imaginarán, mi zúperwowcidad me hizo escribir un relato zúperwow, claro. ¿Y cómo no compartirlo?


Lo que tenía en mente al principio era terminarlo así de "oh, nada de lo que pasó es verdad", pero me dijeron que quedaba un tanto forzado, así que decidí cambiarlo... y hacerlo más trágico :D. Se llama "Descubridor", como pueden leer en el título de la entrada, y qué sé yo cuántas palabras tiene -w- (OpenOffice dice que 509. Pero OpenOffice miente >:O).

XD Disfruten la lectura, ¿si?


Preparándose para el lanzamiento: tres... dos... uno; ¡despegue! La nave sale de la atmósfera terrestre para abrirse a lo desconocido. Nuevo destino: Plutón, el planeta enano, donde nadie ha llegado antes. Nació para realizar ese viaje; una vez de vuelta en la Tierra podrá morir en paz. No hay límites, se siente poderoso. 

—Emma, tiempo —exclama de pronto el hombre. La figura humanoide femenina (y artificial) sentada a su lado, en el sitio del copiloto, abre los ojos.
—Se estiman 1128 minutos terrestres para llegar a destino. Procesando... dieciocho horas y cuarenta y ocho minutos —responde con voz robótica. El hombre suspira, le espera un largo viaje. 

Imagina sus descubrimientos, será realmente reconocido por el esfuerzo de toda una vida. Desde siempre se preparó para ser lo que en este minuto es, alguien dedicado a su trabajo y enamorado de éste. Le encanta tener ese papel en el mundo. Es feliz, aún más en este segundo perdido en su imaginación, adelantándose al futuro, viéndose a sí mismo recibiendo premios. 

—El hombre nació porque quiere ser reconocido, Emma —susurra, aunque la aludida no es capaz de entenderlo. Pero él necesita alguien con quien hablar—. Sí, es ambicioso... inteligente y poderoso también. Vive, crea, destruye, somete y es sometido. 

Se estira, tratando de dejar la filosofía de lado y seguir con su fantasía. ¿Cómo es el pequeño planeta? (¿Qué tan distinto de la Tierra?) ¿Qué encontrá allí? 

Tantas son sus divagaciones, que cae en los brazos de Morfeo. En sueños vuelve a la infancia, su tan dulce e inocente niñez. Recuerda cómo solía jugar a que era un astronauta en Marte, y cómo se decepcionó por no protagonizar él, a sus diez años, el primer amartizaje. 

Una sacudida lo despierta y su sueño desaparece inmediatamente de su mente, dejando sabor a nada. Revisa los controles, todo parece normal. Antes de pronunciar a modo de pregunta el nombre de su acompañante biónica, ésta habla: 

—Preparando defensas. Se aproxima lluvia de meteoritos. —Sus ojos cambian de un color verde a uno rojo, indicando alerta. 

Luego de unos minutos, todo acabó... para el joven astronauta. Uno de los propulsores de la nave recibió graves daños, posiblemente no durará más que unos minutos. Su metálica compañera hace cortocircuito; ¿y ahora qué? 

Las preguntas atormentan su cabeza (eso de “la vida pasa frente a tus ojos” es una mentira): ¿cuánto tiempo pasó desde el despegue? O más importante aún: ¿qué tan cerca de Plutón está? En el fondo de su ser espera sinceramente que, si hasta aquí llega su vida, aún falte mucho para el final del interrumpido viaje. Qué triste sería vivir eso de “tan cerca, pero tan lejos”. No lo soportaría, no es tan fuerte. 

Un repentino pensamiento taladra en lo más profundo de su existencia, y entonces se aterroriza: le prometió volver sano, y no le podía fallar. No a ella. 

Suspira resignado y frustrado. Un “lo siento, no cumpliré... madre” es el último sonido que sale de su boca antes de...
¡CHAN! xD ¿Qué les pareció?

Si sé que diecinueve horas para llegar a Plutón no es muy realista, pero vamos: si está situado en un contexto futurista, puede que se haya inventado una nave que supere todas las veocidades y radda xD. Necesitaba que no fuera mucho tiempo para que existiera la posibilidad de que estuviera tan lejos como cerca de Plutón al despertar~.

Ejem.

Es la primera vez que hago un final tan descaradamente abierto LOL. Pero creo que no ha quedado mal... me gusta más que el primer final al menos, donde resultaba que en realidad era un niño jugando XD.

However, espero sus opiniones :D. Y... eso sería todo. ಠ_ಠ Por ahora.

xD.

Aiko fuera!!

Comentarios

  1. Bradbury puede tener todos mis dineros. Farenheit 451 me hizo alucinar.
    Te sigo, mujer orrivle (?). Espero leer mas cosas interesantes en tu blog.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo creo que son pocos los que no alucinaron con Farenheit 451, es un libro increíble.

      ♥ Aw, gracias, omvre vello (?). BD Soy orrivlemente hermosa y zúperwow. No te preocupes, mi segundo nombre es "Persona-que-escribe-cosas-interesantes-en-su-blog". XD Aiko Persona-que-escribe-cosas-interesantes-en-su-blog Kimura, ¿no es encantador?

      x3 Te cuidas, y gracias por pasar~.

      Eliminar
  2. ¡Hola!
    Vamos con un aspecto positivo del taller de los Jueves.
    Siempre lo dije y lo seguiré diciendo: me jode que me pongan limite si la idea da para mucho más. Y una plana fue, literalmente, matar el final.
    Claro, eso pasó en mi caso.
    Pero en el tuyo se desarrolló de manera justa y precisa (aún así quiero saber que diablos pasó después [lo sé, explositó, ¡Boom!] o.o).
    Y lo de Plutón... me huele a que no querías que el pobre hombre visitara tu planeta natal. ¡Eso es ser egoísta! Vives perfectamente aquí en Chilito, en La Tierra, pero nadie puede ir a echarle un vistazo a Plutón.
    En fin, creo que eso es todo.

    Sinceramente,
    Luna Wolfbright

    Pd: Deja de pelear con OpenOffice. ¡Papá Windows se enojará!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. xD La única cosa que hicimos en ellos, a decir verdad. Porque la otra actividad del relato grupal quedó en el olvido ya, ¿no? :S (*-* No importa, yo aprovecharé a mis personajes).

      Precisamente, una plana limita. Es gracioso, porque últimamente sólo he escrito cosas cortas, pero siempre que me dan actividades así me estiendo bastante. Mish.

      :3 Gracias por eso. Los finales del mal siempre son difíciles, ¿eh? (a decir verdad, el "¡BOOM!" es una interesante y muy posible opción, pero ni yo tengo real certeza de qué sucede xD)

      o.o Claramente, ¿acaso no es obvio? (y como si no me conocieras, yo sí soy egoista. A lot!)

      Lo que papá Windows no sepa, a papá Windows no le molestará. OpenOffice merece que pelee con él ಠ_ಠ.

      xD Gracias por pasar.

      Eliminar
  3. Me gustó.

    Si, soy yo, resucité. No se si para escribir, pero al menos para leer y comentar.

    Que va, los finales abiertos tienen sus cosas... No sé. Está bueno quedarse pensando en qué pasó. Si murió, si capaz, de alguna forma, sobrevivió...

    Hacia un tiempo que no te leía y comentaba, pero ahí volví, al menos por hoy.

    Un besote. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. *Se le abalanza* *o* ¡¡Estás viva!! ;0; No te desaparezcas por tanto tiempo, mujer, siempre es lindo leerte.

      Sí, cada quién busca el final que más le complazca, creo xD.

      ;w; Espero leerte más seguido, ¿si?
      Cuídate un montón, y gracias por pasar~.

      Eliminar

Publicar un comentario

Dudas, quejas, sugerencias, flames, proposiciones de contratos millonarios, juramentos de lealtad... siéntete libre de escribir lo que sea, yo contestaré a penas lo vea òwó.